Nabolsi y Zárate

Video:

1 Texto narrativo (paper):

Cárcel y subalternidad: la historia de un payador patagónico a principios del siglo XX

Ernesto Bohoslavsky & Margarita Pierini

2 Texto dramatúrgico:

Estación de Neuquén, 1904. Rodeado de catangos, provenientes evidentemente de un largo viaje. Se juntan provisiones y se hace descansar a los caballos. Es un día de fuertes vientos que levantan mucho polvo y no dejan ver claramente la silueta de un galpón con pulpería y descansos en el fondo. Los caballos y viajeros no están en escena sólo Martín Nabolsi y Juan Zárate que ayudan a un cliente del primero que acaba de llegar de un largo viaje. En esas circunstancias Martín y Juan se encuentran frente a frente.

Nabolsi. – (Mientras medita sus palabras, pues su castellano aún no es muy bueno) Necesita Juan traigas guitarra hoy, cliente y muchachos quiero dar fiesta y descanso.

Zárate. – No soy mago patrón, sin contrato difícil es afinar. (Dicho esto, se agacha y levanta un trasto para llevar en dónde se encuentra la caballada, da dos pasos y se da vuelta para ver con algo de arrepentimiento)

Nabolsi. – (Refunfuñando, dándose vuelta se apoya en un catango mientras emite palabras en turco).

3.

La imagen del corto es una interpretación de una foto histórica del Neuquén. En su momento se realizó en animación, pues como muchas fotos de esa época parecen contar gestualmente lo que sucede. Se diseñó la animación, de 12 dibujos por segundo (en doses, cada imagen se expone dos veces). Tiene 3 planos y dos personajes. Buscando información de la época y al hallar esta historia se pensó que, aunque seguramente no, pudieron haber sido Nabolsi y Zárate. Se intentó darle el sentido del primer recuerdo que pudo haber tenido Zárate en haber manifestado su desprecio hacia su patrón. Un recuerdo que seguramente lo debió haber visitado muchas veces. La realización de animación experimental generalmente juega con el espacio, la forma o el color. Hubo intentos de trabajar con el tiempo o la síntesis del tiempo, pero más que nada en lo relacionado con la función del gag, la economía de dibujos y cierta experimentación estilística. Es toda una institución el timing en animación, tan respetado es que al ser quebrantado automáticamente deja de ser animación. Es como si la animación necesitaría apoyarse en la verosimilitud del tiempo para jugar en el espacio. Teniendo esta idea es que el encuentro con el trabajo de Martin Arnold , comenzó a tener relevancia. En los ejemplos vistos, hay recursividad y una especie de avance lento en loops pero no una decisión de atar esos loops a una métrica arbitraria y constante, sino que hay diferentes aceleraciones y desaceleraciones de diferentes loops dónde la finalidad parece ser encontrar una micronarratividad. En cuanto al presente trabajo y teniendo en cuenta que Zárate era payador y por el cual el paper analiza su expresión e historia, se utilizó la métrica de la poesía que usa Zárate en la descripción de su derrotero, de forma matemática dejando librado a esa lógica lo que pueda suceder. Versos octosílabos acentuando en el segundo y el cuarto. Es así que al tener la animación realizada se fue cortando la película en módulos de ocho fotogramas y luego agregándole la rima del segundo módulo y el cuarto módulo. En otro proceso esos módulos fueron subdivididos en módulos más pequeños de 2 fotogramas agregándoles un segundo y cuarto módulo a éstos. La última parte es un juego más azaroso de estas combinaciones en los versos pero siempre respetando el espacio de la rima. El resultado es un crescendo desde una métrica palpable hacia otra algo más compleja y confusa que incluye recursividades y retrocesos.

“El reconocimiento de este patrón-evento resulta en un estado de conciencia oceánica. Una realidad mitopoéica se genera a través de una postestilización de una realidad no estilizada. La postestilización abarca simultáneamente los cuatro modos estéticos tradicionales: realismo, surrealismo, constructivismo y expresionismo.” Dice Youngblood en Cine Expandido. Esta conciencia oceánica de la que habla Youngblood se precipita en este trabajo como resultado de una transcodificación entre la rítmica de la payada gauchesca y el ritmo del lenguaje cinematográfico. A su vez esta conciencia busca afianzarse en una verosimilitud singular y verdadera. Como la propia poesía de Zárate en el documento jurídico que establece, tal como demuestran los autores del paper tomado como referencia, más vínculos con la verdadera vivencia subjetiva que cualquier otra declaración formal que se haya podido encontrar del desdichado poeta.

Luis Wainerman

Los desertos esta vez fue al encuentro de Luis Wainerman, escritor, filósofo y yogui.

Empezó a hablar mientras preparaba un mate para compartir y a decir verdad en forma bastante extraña. Primero tiro agua hirviendo a la yerba, pero inmediatamente sumergió la yerba en agua helada combinando así las dos temperaturas, las dos temperaturas dentro ya de la pava que seria con la cual se cebaría unos mates mientras la conversación crecía… Luis decía entonces:

– Cuando nosotros hablamos de ontología, me refiero a la vulgarización de la ontología, Nos preguntamos cual es la experiencia fundamental del ser. Y entonces en este momento me vuelvo un fundamentalista de la ontología para dar una visión al estilo Heidegger, aunque yo no este tan de acuerdo, soy mas tradicionalista en realidad. Heidegger sostiene que hay que buscar en la poesía la experiencia fundamental. Pero a su vez cuando la retorica niega la experiencia fundamental y habla de la industria productiva se nombra algo que escapa a lo ontológico. Comienza a habitarla y así a enajenarse lo poético. Y es que hay una retorica de la critica sustantiva, lo que Heidegger no quiere es sustantivar el espacio, ni el tiempo ni la tensión, se quiere escapar de todas estas experiencias sustantivas. En un capitulo contra Kant desconoce que podemos realizar la experiencia sin espacio-tiempo. Allí nunca pronuncia sensorialidad o motricidad. Esa y muchas otras omisiones hace en Ser y Tiempo.La angustia que es temor y tensión del tiempo, la culpa que es la tensión de la materia, el odio que es la tensión del espacio. Son totalmente sustantivas y no quiere decir que lo son. Quería ir a una selva salvaje pero todo el tiempo allí encuentra cartelitos como este es un rió o este es un árbol. La ontología es una apertura pero por otro lado se cierra por la especulación

– Hay otra cosa con lo que se encuentra que es la taxonomía. Se exige una clasificación del ser: la clase, la subclase, el género. Y es tan urgente que es la lógica la que le arrebata la taxonomía. Es un problema matemático y otro escollo de Heidegger

Luego prosiguió:

– Cuando Heidegger agotó Ser y Tiempo, comenzó un análisis de Holdering, esa es su segunda etapa. Hay una canción que se llama Lagrimas del Alma que creo muy cercana a un poema de Holdering y a su vez es un bolero, que me parece mas adecuado para nuestras vivencias como latinos. Si vos la escuchas es una canción lírica. En esa poesía se va aludiendo a la temperatura, a la respiración, la fisiología, al letargo que es la experiencia del yogui, se van totalizando los departamentos del mundo. Pero en un momento dice: que aclare nuestro cielo y vuelva a ser feliz.

– En este punto quiero decir que la felicidad como protagónica es repugnante a la filosofía. Allí la poesía se vulgariza y cae. En filosofía la felicidad o al hedonismo se lo nombra como eudaimonía. Transitamos por la felicidad y no podemos transformarla en causa de la experiencia, en producción u objeto.

LD: Que se puede decir de la experiencia religiosa entonces, que es masiva a su vez que también hermética y poética quizás.

LW: La metafísica cristiana como padre, hijo y espíritu santo están presentados al vulgo como familia. Pero en la filosofía agustina el padre esta presentado como ese dios desconocido al que se refiere San Pablo en Atenas donde dijo “ustedes le hicieron un pedestal vacio a un dios desconocido pero ese dios ya se revelo ”. Por otro lado Padre es el conocimiento, pero el conocimiento cundo se hace conocido se hace verbo y entonces la persona en el verbo que es el evangelio es la persona de la comunicación. El verbo es memoria y comunicación. que es la segunda persona, que es el hijo. El espiritual santo es la experiencia. Cuando los leprosos en tierra santa marchaban hacia el desierto envueltos en túnicas tenían un régimen de respiración y alimentación. La experiencia del espíritu santo es la experiencia de los leprosos que abandonan la caravana y se meten en el desierto, porque es personal. Porque a medida que va cambiando la respiración se va ingresando a un ser que es un otro La experiencia del espíritu santo esta fuera del conocimiento y de la memoria, la memoria del verbo. Ese agregado se agrega a la metafísica como tercera persona

LD: Sé que estas escribiendo una novela, como aplicás esto en un relato, para que mantenga estas nociones poéticas y a su vez sea también contundente o efectivo?

LW: Manejo la presencia de la nada en el ser. El título de mi novela en progreso es Ferrocargil. Vos sabes que Cortazar en el Libro de Manuel habla de mi?

LD: No

LW: En la pagina 332 me nombra y dice: “creo que nunca se fue mas lejos en el arte de no decir nada”

LD: Mirá!

LW: Me manejo con cuatro niveles por los que hay que pasar, por un lado la victimización. La victimazación es sufrimiento, el mas simple dolor. Victimar en el relato es lícito y necesario. A su vez el héroe víctima es un héroe buscador de un maestro que lo saque de la experiencia dolorosa o quizás de un elemento que le devuelva la plenitud. Entonces hay un segundo elemento que es el encuentro del maestro o de aquel objeto que ayudará al encuentro con el tercer elemento que es el alivio, la paz o la reparación quizás. Todo el proceso es atravesado por el extrañamiento. El extrañamiento es la experiencia fundamental, es el alma en la tierra extranjera.

La Herencia

  Sarmiento en su Facundo hace un análisis exhaustivo del territorio argentino de fines del siglo XIX atravesado por luchas intestinales, de caudillos aguerridos y una topografía sobrecogedora donde el desierto y los llanos se interrumpen solo por la irrupción de poblados de habitantes que en búsqueda de un futuro de dignidad intentan hacer pie entre la tradición que se va esfumando, la revolución y las ideas exógenas de libertad, fraternidad y solidaridad que aggiornadas a su presente no significan otra cosa que una promesa que requerirá el sacrificio de la entrega de sus cuerpos a la guerra y la destrucción. Sarmiento identifica a cuatro tipos de gaucho, o cuatro derivaciones del gaucho, que con la llegada de su tan anhelada modernidad irían perdiéndose y sus oficios serian totalmente innecesarios como también olvidados. Uno de ellos es el rastreador. Dice él allí que “ El rastreador es un personaje grave, circunspecto , cuyas aseveraciones hacen fe en los tribunales inferiores. La conciencia del saber que posee le da cierta dignidad reservada y misteriosa.” Solo necesitaba de un rastro, que aunque tapado por momentos por una tropilla de animales y hayan pasado tiempos prudenciales, podía seguirlo hasta dar implacablemente con su dueño.

  Con respecto a la niña que se volvió experta de dubstep utilizando videos de Michael Jackson en Youtube como maestro, dice Susana Tambutti que la niña copia un rastro, un rastro que la tecnología nos trae a la vida pero a su vez, en este caso ese rastro nunca nos llevará al original o a la verdad. Se trata aquí de una derivación de la huella y no una degradación de una copia.

  A su vez Susana sitúa a la tecnología como operador de la memoria cultural, o también en contralor de que o como debe ser el cuerpo así como también en un preservador de memorias. La tecnología ejerce entonces un control sobre el cuerpo a su vez que, existe en la actividad de la niña una idea de renacimiento de la corporalidad al rescatar los movimientos de Michael Jackson en su propio cuerpo.

  Dice también Susana que la imitación no es lo que se renueva en este caso sino la memoria colectiva es lo que se renueva y que a su vez la idea de traer algo tiene que ver con el registro, no con algo que pasa y se va. No vamos de mutación en mutación sino de permanencia en permanencia y que en este caso el registro no es que conserva sino que transforma. El archivo es la niña, el espectáculo es lo que da la idea de archivo.

  Hay términos que se cruzan y pueden resignificarse. Sarmiento contaba que el rastro de un malhechor era protegido del viento o el tiempo hasta que llegase el rastreador y a partir de allí podía usarse para que este experto pudiese desandar el camino del dueño de esa pisada. Así como en el caso de la niña puede hacer uso de la tecnología para ver con claridad mediante la repetición y la observación de una microespacialidad hasta hacerse carne del movimiento del otro y volviendo así a conquistar el recorrido del cuerpo de M J. A diferencia de los atacantes que intentaban borrar sus pisadas o despistar a quien podía seguirlo se reprodujo hasta el absurdo la huella de M J para despertar en la niña el deseo de transitar el recorrido, y no solo por eso ya que ello es simplemente una consecuencia de la voluntad de poder que en lo que rodeaba en M J ocurría. Vender mas discos, conquistar nuevos mercados, etc.

  Podríamos decir que en los dos casos hay una disputa por algún acontecimiento que vedados al uso corriente, se transforma en trofeo a intentar obtener de cualquier forma incluso ejerciendo algún tipo de transgresión. Intentar arrebatar el jornal del rancho de algún trabajador del siglo XIX o intentar cobrar la entrada a un espectáculo 5000dolares sin que eso deje de ser aceptado. También hay el desandar de un camino o un territorio mediante diferentes técnicas de repetición u observación para obtener eso que se ha despertado y que es el apego que otras repeticiones han depositado en diferentes cuerpos. El apego de aquello que la escasez quita y el deseo motiva.

  Creo que seguimos sin encontrar el camino de regreso, y creemos a su vez encontrar rastros y en esa búsqueda desesperada dejamos huellas que no dejan de amenazarnos. Si somos herederos de culturas con huellas pisoteadas también lo somos de bombardeos que nos obligan a ocultarnos en cavernas sin poder ver la luz del sol. El sol se confunde con el brillo de cualquier novedad. Somos depositarios cual archivo de imposiciones ajenas solo con el fin de ser objeto de observación para cumplir con la uniformidad de la ley, y al traspasarlas, con las variaciones o derivaciones, que el poder haya inscripto y a la vez que la inmanencia no trastabille se cumple con la herencia del gesto y la mirada.

  Tanto a mediados del siglo XIX, tocando las puertas de la modernidad, como a principios del XXI, intentando escapar de las predicciones ucrónicas que vienen cumpliéndose implacablemente; seguimos estando sujetos por la mirada, los gestos y las huellas que se provocan. Mas allá de los trofeos que cada época edifica, quizás esa sea la mas fuerte herencia que un ser humano deba edificar. El trabajo de desandar caminos ajenos siguiendo un trazo inscripto sobre la piel de la tierra, parece el patrón del cual la humanidad no puede escapar.

Espejos y Pantallas

Sobre 15 Millones de Méritos, segundo capítulo de la primer temporada de la serie Black Mirror sobrevuela una metáfora interesante y efectiva para representar una ucronía no muy lejana a lo que nos toca vivir en la actualidad. Un mundo rodeado de pantallas que pobladas de avatares y signos del deseo, conviven día tras día con todos aquellos que son obligados, sin poder evitarlo, estar frente a ellas. Para acceder a alimentos e higiene se consumen puntos que se van obteniendo mediante el uso de una bicicleta fija, siempre frente a pantallas. Lev Manovich sostiene que la pantalla occidental siempre necesitó de un espectador inmovilizado, un punto de vista determinado; pues si se cambia este punto de vista, el dispositivo fracasa. Citando al teórico de cine Jean Louis Braudy expresa que “Esta inmovilidad y reclusión permite a los presos/espectadores confundir las representaciones como percepciones suyas, y regresar por tanto a una infancia donde ambas no podían distinguirse unas de otras.” En el caso de este capítulo, la representación se adueña de la percepción subjetiva y no existe nada mas allá de lo que la pantalla muestra. En 15 millones de méritos, los cuerpos no están amarrados pero sí atrapados. Sus miradas, oídos y conciencia están cautivos y el uso de las bicicletas fijas se hacen indispensables para sumar puntos y con ello obtener lo necesario para poder vivir. Sucede en la trama que el personaje principal se siente atraído por la voz de una cantante en un reality que las pantallas ofrecen. Cuando la conoce puede llegar a intuir que algo verdadero podría despertarse. Pero tanto ella como él luego, vuelven a ser atrapados y reducidos por sistema al que pertenecen. La poderosa línea de fuga que él desarrolla se transforma en el aparato de captura que lo obligará en adelante a repetir como ficción su intento de conocer la verdad. Aunque las miradas le siguen perteneciendo a los hombres y las mujeres, no hay nada para ver hacia fuera de lo que los reality shows, los videojuegos, la tv chatarra y la pornografía puedan llegar a mostrar. El control del sistema sobre el objeto de la mirada es tan preciso que por fuera de ello, el lenguaje mismo no encontraría las palabras adecuadas para usar.

En “Manual de Zoología Fantástica” Borges junto Margarita Guerrero describen una historia por la cual muchos años atrás los seres especulares y los reales o los hombres convivían pacíficamente. Unos y otros atravesaban los espejos libremente. Pero un buen día los seres especulares invadieron la tierra, es allí donde la fuerza del Emperador Amarillo prevaleció y derroto definitivamente a los seres especulares. Les impuso como castigo ir a vivir del otro lado del espejo y copiar los movimientos de los reales para siempre. Dicen que el influjo mágico del Emperador Amarillo se debilitaría paulatinamente e los especulares intentarán librarse de ese yugo volviendo otra vez a ocupar sus espacios perdidos. Quien sabe si este mundo al que nos están llevando no se trate un poco de eso. Y las pantallas a las que continuamente volvemos no estén del otro lado, pobladas por seres especulares sedientos de venganza.

El Exégeta de Sábato

En un lugar olvidado y alejado, en una vejez sola pero elegante, que uno no sabe si se eligió como destino o solo como eslabón de una fuga hacia lo incierto; me dijo entre otras cosas, que poseía el conocimiento para curar al desahuciado, a ese al que todos hayan abandonado. “- Conozco el ritmo exacto que debe tener su respiración”, dijo. “-Y la dieta adecuada que debe llevar”, agregó. “A través de tres días a mi cuidado, yo puedo salvarlo”, y pronunció entonces un inquietante: “-Ayudame,” y sentenció: “- pues puede ser ilegal si uno no conoce la semántica exacta, pero en definitiva es solo metafísica y respiración”.

Me contó luego que es filólogo, estudió medicina y es eximio yogui. Se inició en un grupo de jóvenes guiados por don Ernesto, a él le toco defender sus textos ante una ola de implacables ataques que no cesaban de publicarse en esa época. Él fue esa suerte de pluma/espada de defensa que al célebre escritor otras plumas urgentes le quitaba y por ende carecía. El resto y el todo de ese grupo que fue inspiración para la construcción del Abadon, metáfora que de este lado del suceso y el prestigio se llevó a sus verdaderos nombres para siempre. Quiso el destino que don Ernesto los encontrara luego en su investigación y derrotero para la Conadep. A muchos, pero en realidad a su exégeta no y a su amante tampoco.

Hoy queda el afán por sanar, reconstruir la voluntad de sobrevivir. Disciplina de la respiración, el tiempo y la alimentación, suficientes para hacer retroceder a cualquier mal que ande dando vueltas por ahí.

sabato

 

Lo Posdeserto

Vemos con inquietud cierta tendencia a la radicalización de nuestras mejores intenciones. Vemos como por ejemplo aquellos que estaban en el borde, en la frontera, se alzan hacia nosotros mismos, no creyendo que les dimos entidad. El límite nos daba forma y ante esto, o una de dos, o nos están corriendo o nos están traicionando desde aquí mismo. Erramos en lo propio, lo propio era incompleto. Evidentemente no contábamos que en esta instancia la frontera no respondería a su historia ni a nosotros, que no  llegamos a evaluarlo.

Lo posdeserto no trata ya de la deserción del vacío y el desierto. Es quizás la desintegración de esa inquietud, esa mirada.

Entonces hay alguien o algo del otro lado que pretende disolvernos en partículas sin conexión. Porqué?

Quién es? qué es? le pregunté al pastor, me dijo que del otro lado es tierra de dragones.

ovejadragon

La Habitación de la Verdad.

El simulacro arroja a su sombra también, a la realidad que la contiene. Quien no cae es por lo menos arrastrado. Mientras mas vectores que sostengan la superficie de lo real y participen del simulacro, mas profunda será la caída. Pero, adonde caen? adonde nos llevan? A otra interpretación del sentido. A su puja, a su batalla. Cuando nos encierren a su sombra victoriosos, qué es lo que quedará? Qué será del sentido original?

Como el pigmento no diluido, lo sólido previo al derrumbe quedará como esquema de lo ausente y perdido.

La resiliencia será el camino para la construcción de una copia del anhelo original, en ese momento los fantasmas huirán y lo ausente será habitado por la verdad.

 

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