exit does not exist review

 

Cuando las palabras dejen de nombrar y también de guiar. Y estando en contra, vuelen rasantes escondiéndose agazapadas. Siempre al ras, esperando. Y al erguirse justo antes de atacarnos sin razón. Sin razón, solo porque en su naturaleza nos declaren enemigos de su propia entidad. Por haberlas ultrajado, por haber jugado sin su permiso a ser reyes y también carniceros o lustrabotas. Y luego abandonándolas para volver a utilizarlas confundiendo los hilos creando esa madeja a nuestra semejanza e intención. Cambiándolas de lugar. Alejadas y enajenadas encubriendo su función y resilientes de tanta traición solo sobrevolaran buscando las sobras de nuestros cuerpos para alimentarse y crecer en la soledad de nuestra presencia y nuestra intención. Nos mirarán con pena ya sin poder salvarnos, pena por la soberbia, por habernos creído dioses, por haber pretendido abandonarlo todo olvidándonos de donde estaba lo verdadero, ni siquiera tendremos el aliento para pronunciar un nombre. Y nosotros ya sin ellas, embriagados de su sabor, extasiados por su uso, por un segundo, atinando a comprender lo que quede en el segundo posterior y en el siguiente ya solos con las cosas sin nombre ni palabras.

Mientras tratamos de comprender la peor derrota, nada nos quedará. Nos va a quedar la mirada tonta, inocente y redonda. Una mirada como una pelota de luz que abraza, busca, quema y abriga. Una mirada que necesita justo antes.

En ese tipo de desolación indescriptibles sobre algunos algunas piadosas palabras caen, no todas. Solo algunas, pero certeras. Lo cierto es también que esas palabras aunque rescatadas al ser austeras son sí, utilizadas en su poder de transmisión absoluto pero a su vez, debido al estupor generalizado, repican sobre pocos como rayos filosos y punzantes de salvaje verdad. Quienes descubren que el lenguaje puede reconstruirse reaccionan con temor y veneración. Guardan el secreto y a su vez se apuran por divulgarlo.

Desde allí opera el blog exit does not exist. Con un paso firme y cuidadoso avanza con la seguridad que da la justicia del conocimiento. El conocimiento de las palabras justas en momentos mudos de inquietud. Y así el acontecimiento visible se aferra a una verdad y comienza a perdurar.

Exit does not exist es un blog de poesia realizado por una poeta que no se ampara en artificios. Solo le da valor a la palabra que ya pocos le dan.

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Intemperio II

Un relato que construya vínculos sobre sucesos que por verdaderos abandonen la velocidad del devenir y encuentren un estar-siendo auténtico.

El violento proceso de aculturización al que fue sometido para que se instauren en él las ideas de modernismo, les ha privado de pilares genuinos sobre los que apoyarse y así dotar de una mixtura o proceso obligado a la hora de su construcción.

La llegada del tren o el telégrafo sobre lo que pudo haber sido, en el mejor de los casos, o ya no estaba, fue unos de esos precios. La velocidad que se ha instaurado es acelerada, no se ha encontrado resistencia pues había sido aniquilado todo vestigio poco antes. Pero así como veloz fue también superficial. Encontrar el verdadero ser descartando la superficie pero no para abrazar lo folclórico o la cultura del mito que vendría a fortalecer la supremacía del lenguaje imperante. Sino más bien, para hallar una poética que se ubique en los bordes de los lenguajes intervinientes.

En este sentido las expresiones culturales son superficiales en tanto responden a intereses diferentes a los que lo constituyen. Despojar este híbrido de lo superfluo seria uno de los objetivos pero a su vez el hallazgo de una poética propia, dónde inevitablemente se convive con híbridos e ideas de híbridos. La justa medida de una producción también se ve limitada por las condiciones de su ejecución.

La animación seria arrastrada en principio por las ideas planteadas en un nuevo cine; así como lo son el cine insular y el cine experimental, en este caso un cine o audiovisual que pretende ser de animación y experimental, ubicándose en una región que no es la central, se encontraría en la suma de sus problemas.

En cuanto a lo semántico el conflicto suele ser que el costo de tiempo humano a usar no da lugar a experimentaciones y suele caerse en los peores vicios del “temor mainstream” por lo cual se suele encontrar historias viciadas que no llegan a tener un peso de sustento y representación que justifique en todo caso el esfuerzo a realizar. Entonces el encontrar un método por el cual, tanto valor técnico como planteo semántico se vean aunados y no condicionados sería un valor a sumar.

Intemperio remite a una intemperie apoyada sobre un imperio. La representación de ese imperio son los tejidos que representaron históricamente una cosmovisión perdida y ocultada. Hoy en día se intenta volver a formar con esos hilos desgastados una trama que aflore sobre la velocidad de una modernidad vacía. A su vez, la presencia moderna y posmoderna confluye a esa construcción dotando de una coloración inédita. Ese hilo puede ser una historia, una abstracción o una secuencia de dibujos que representa un movimiento. La historia representada es la de una trama, una falta de trama y retazos de trama en otro territorio.

Intemperio es parte de la Selección Oficial del 5to Festival de Cine Experimental de Bogotá / CineAutopsia 2019.

Intemperio

Intemperio es el título que se pensó para este trabajo. Es un acrónimo entre imperio e intemperie. Desde el título se intenta reflejar la intención de búsqueda del mismo.

La poética visual seria la forma de representación aunque anclando en realidades documentadas de la región con la idea de despertar diferentes subjetividades. De esta forma se expresaría la ambigüedad del título. La solidez y la fortaleza de un imperio sobre lo inasible, inherentemente libre y desprotegido de la intemperie. En ese sentido, los aspectos a reflejar circulan por esos andariveles: el idioma, la fé, la conquista, la energía,  la realidad,  los accidentes y las distancias que unen y a su vez separan.

Se entiende por animación experimental modos tangenciales y no establecidos en la animación mainstream. El mainstream no contempla poder ser una práctica posible y usual en regiones colonizadas o a colonizar. El mercado, gran moldeador de prácticas estéticas es inexistente o prescindible en la región, sólo existen moldeadores como el tiempo, el espacio y los espejismos. Lo que en otras regiones es exigente con normas de producción, en esta se libera. Se libera pero no por ello deja de atarse a subjetividades para provocar cierto estímulo y resultado.

Intemperio es parte de la Selección Oficial del 5to Festival de Cine Experimental de Bogotá / CineAutopsia 2019.

http://www.cineautopsia.com

Una flor para la hija de un héroe de guerra

por LUIS WAINERMAN

Uno de los más soliviantados cursos que debí enfrentar en mi ejercicio fue en una escuela privada de la Provincia de Buenos Aires. En 1999 suplía a una profesora de Literatura que llorando fue remitida hacia afuera por el curso . Los alumnos oscilaban alrededor de los 16 años de edad. Mi sospecha comenzó cuando advertí que la mayoría había estado en gestación durante los exaltados días de la Guerra de Malvinas. A ese sentimiento sucedió la depresión de la derrota y la convicción general de las madres engañadas por el gobierno militar.

Durante mi exilio en México los argentinos estábamos celebrados como defensores de la causa latina en los lejanos Mares del Sur: 1982 para quienes quieran refrescar su memoria.

Terminada la Guerra perdimos las Georgias, las Orcadas, las Shetlands, las Sandwich y fuimos exluidos de nuestro propio Mar. Anteriormente llegaban a las Islas que rodeaban las Malvinas industrias balleneras argentinas con comisionados militares disfrazados de operadores frigoríficos. La Nación Usurpadora denunciaba la “intromisión” ante la Asamblea de Naciones Unidas sin ningún resultado. Terminada la Guerra le dimos razones para impedir militarmente toda soberanía territorial y la exclusión a nuestro propio Mar.

A mi regreso del exilio me desgarraron el corazón numerosos episodios de veteranos mendigando en los trenes. En una principal arteria de un barrio residencial tuve la impresionante visión de dos señoras de clase discutiendo con un mendigo veterano o veterano mendigo, no sé cómo decirlo. Había perdido un miembro inferior de raíz colgando uno de los pantalones desde la cabeza del fémur hasta su ausente pie. En uniforme y apoyado en muletas insistía que antes o después volviéramos (a Malvinas.) Las dos ilustradas señoras trataban de convencerlo en contrario.

Este episodio me dio un completo perfil de la herida espiritual de postguerra que sufría la Nación, mayor que toda pérdida territorial. Todavía hoy rechina en mi oído la sonrisa confundida y la arguyente chulapa del lisiado que había perdido toda identidad individual bajo los mandos militares junto con la extremidad volada por alguna mina antipersona o una eventual metralla. Repetía incansablemente lo que los mandos le metieron en su triste cabecita.

La forzada desmalvinización impedía toda mención del caso en los medios públicos y en las aulas. Lo mismo debió haber ocurrido en toda nación derrotada y ocupada a tal punto que todavía se me llenan los ojos de lágrimas y me siento inhibido de seguir adelante.

El presente documento tiene carácter reservado. Por si algo obsta para dar el apellido de una alumna de aquel aula antemencionada aclaro que tal apellido se otorgaba en Cataluña a portadores y domesticadores de aves de rapiña en las cacerías de los señores. Igualmente era el más agresivo de los sustantivos comunes que se dan a los partidarios de las naciones beligerantes divididos en palomas y halcones. Pido disculpas si no puedo suministrar más que su nombre de pila: María Belén.

La niña de marras era una indomesticable golpeadora que atemorizaba a los varones. Su hermana mayor jugaba al fútbol con los masculinos. Era conocida en la escuela por perder sempiternamente la pelota y por los puntapiés que propinaba a los tobillos virtuosos de varoncitos hábiles con el balón.

La hermana menor, mi alumna, había estado en gestación durante la Guerra de Malvinas al igual que el resto de su exaltada generación. Era la más emblemática en las pendencias que mantenían vivo el curso. Ante la imposibilidad de dictar contenidos programáticos la convoqué varias veces al escritorio para conocer el tierno karma que la hacía tan beligerante. Debía enterarme de ello si quería restituir prolijamente la disciplina general. No había otra.

Resultó ser huérfana de padre. Tenía 4 hermanos/as y 5 medio hermanos/as del segundo matrimonio de su madre viuda. Su padrastro era un muy sufrido mártir de parroquia evangélica que ya habrá ganado el cielo, piloto de aviación, compañero del difunto padre biológico, piloto que no había regresado de una acción en que había participado

Lo chicos se le burlaban por ser la hija de un perdedor legendario en una guerra estúpida a que lo habían llevado los milicos alcoholizados. Hay que entender que los menores no se privaban, al igual que los adultos, de incrementar hiperbólicamente los límites de la desmalvinización. La nena ofendida respondía a puñetazos.

Una mañana, la peor que recuerdo de ese aula subvertida, no había un solo alumno que atendiera al omitido docente. Belén, como siempre, ahora discutía a los gritos con el gordito de atrás.

Evité imponerme como habrían hecho los docentes anteriormente defenestrados. Silenciosamente borré el pizarrón. Echando furtivas miradas a mi espalda dibujé una flor y escribí el merecido homenaje a la hija del halconero desaparecido. El reconocimiento no era resultado de técnicas didácticas sino del propio conocimiento que me diera la ninguneada víctima de la desmalvinización general.

Lentamente se fueron deponiendo los ríspidos clamores uno a uno comenzando de la primera hasta la última fila. Sólo Belén permanecía ciega envuelta en furia. Aparte de ella y su oponente el silencio era tan completo como en la Ultima Cena cuando Cristo musitó – uno de ustedes me traicionará. – El Espíritu Santo volaba carismático sobre las cabecitas frustrando a los halcones chupacirios que no alcanzaban la altura del momento.

Los minutos transcurrían y la transtornada de marras no cejaba en su santa furia. En un milagroso instante se calló. Brenda, su compañera de banco, le dio un codazo –mirá el pizarrón.- Se incorporó, vio la flor y leyó – Una flor para la hija de un héroe de guerra. María Belén (Halconera) 1982- 1999. Entonces estalló en inconsolable, estrepitoso, indemnizante llanto.

El postergado docente le había otorgado a su padre la medalla que la Nación en dieciséis años no le dio. Echando de menos las burlas de los desmalvinizadores rendía el tardío pero no menor homenaje a su hija supérstite. El pizarrón, considerado como instrumento operativo, rompía la tiniebla de la insensibilidad. El clamor indisciplinado se investía del pulso educador.

A partir de ese momento cesaron las burlas, los sarcasmos y los resentimientos. Hasta final de año no voló una mosca, las clases se dictaron. En mi despedida para mudarme a Neuquén las chicas me entregaron una carta emocionadísima La lección moral debió haber tenido para ellos/as una virtud teologal eminente. La Guerra de Malvinas hizo que los argentinos comprendiésemos que si el universo es el producto de átomos asociados no tiene más dignidad que un arrecife de coral. Pero la dignidad del Universo es la Creación.

Para sorpresa de los directivos un docente había violado el imperativo cívico de no mencionar la vergonzosa derrota. Más aún, había invadido la pulsación emocional de una niña abrazando su cabeza y mejillas chorreadas de abundantes lágrimas. El docente no vaciló contra los usos circunstanciales de la política cultural en obediencia al Espíritu Absoluto del Magisterio.

Siendo asesor pedagógico un año después en una escuela de Cutral có, Neuquén, escribí una elegía alusiva que incluyo a continuación: Pichón de halcón.

Después de 20 años, de María Belén Falconier no he vuelto a saber nada. Si alguien sabe algo, por favor, que me lo diga.

Agradezco a mi amigo Raúl Szkraba haberme ayudado a vencer el prurito inhibitorio que me inhibió de hacer publicar este poema durante tantos años.

                                                       Pichon de halcon

Islas-Malvinas

La Gendarmeria del Arte

 

 Dentro de los múltiples sentidos que se brindan pueden colarse algunos de dudosa seriedad para tomar para sí la ilustre palabra que baña a las sagradas vacas de la creación. Las mismas que crearon el cielo y la tierra.

 Hay que agudizar el ojo y ser un avezado detector de falsos sentidos y plagiadores compulsivos. Todos ellos comparten el camino con la misma fuente de la creación, confundiéndose. Un maridaje de la ostentación y la mentira solo para conservar el lugar que se ha ganado a fuerza de engaño y malas costumbres. La educación de la mirada para detectar esto es importante pero la educación institucional muchas veces es usada para perpetuar esta situación y es ahí donde entra lo delicado. Pues colonizan el pensamiento hasta agotar todas las lineas de la multiplicidad en una sola, justamente en esa falsa.

 En esa disputa del sentido es que también navegan las instituciones. Cuanto mas poblado, mas aprobado será y también mas reivindicado. Pues dentro de los resabios del mundo, en la diáspora y la periferia del sentido hay zonas que buscan entrar en cierto repechage.

  Cumplir con lo que dicen que se dice y hace. Fantasmas que buscan imitar las formas que hubieran o hubiesen. Van flotando. Sin ver y sin oír una imagen que apenas percibieron. En esa burocracia de lo ya formado en otro lado y por otra gente se reafirman y se reproducen con la fuerza del estado. Han adquirido la autoridad de los colonizados y se burlan de los que hablan de libertad. Aristocracia de cabotaje y orgullo provinciano. Al dolor de la pérdida esperando la primera excusa para desatar su ira desde su pequeño escritorio de poder. No hay libertad, hay brutalidad y una enferma psicopatía apostando a que todo siga como lo que se ve. El horror al vacío. Se clausura la multiplicidad y crece lo despótico.

Saturnales

 

Hoy después de mucho tiempo volví a ver esta parte de la película Saturnales. Si lo quieren ver les advierto que la técnica de animación barroca y plagada de errores era adrede, pero a la vez guiada por una genuina incapacidad de distinguir al dibujo como una función o un medio. Se terminó y presentó hace unos cuantos años. Gracias a la realización de esta película nos conocimos en la cocina del laburo con los geniales Román Lamas y Hernesto Mussano. Fíjense y díganme si ese Prometeo tiene algo que envidiarle al Otello de Orson Welles. Mussano era el que manejaba el sonido como un experto somellier de sabores espaciales. Lamberto Arévalo fue un gran timonel al refinar el sentido en esas multiplicidades de esas líneas que no paraban de darse. A nadie suele gustarle presenciar en un solo objeto estético lo inasible o inabarcable, lo absoluto. Existe un oxímoron difícil de asimilar en un recorte de lo ilimitado, pues hay cosas que no pueden facetarse sin echar a perder la potencia de lo esencial.

El Acto Político Del Mito

“El develamiento que produce la mitología es, por lo tanto, un acto político; en una idea responsable del lenguaje, la mitología postula la libertad del mismo. Sin duda que en este sentido la mitología es un acuerdo con el mundo, pero no con el mundo tal como es, sino tal como quiere hacerse.” (Barthes , Mitologías)

Entonces es así como Barthes describe la coerción que provoca el lenguaje a la realidad. Y la función de compuerta de seguridad que justifica a la mitología. Comparaba Barthes el mito con la poesía, haciendo notar como la poesía realiza el movimiento inverso llevándolo al límite tratando de denunciar al lenguaje mismo, no como el mito que negocia, equipara, sopesa, tratando de domesticarlo para que nunca llegue a nombrarnos lo que no debemos escuchar. El mito se ha erigido en nuestro representante ante el lenguaje, él por nosotros le dice al lenguaje que podemos escuchar y significar.

policia

 

El Concepto Y El Mito

“Vayamos ahora al significado: esta historia que se desliza fuera de la forma va a ser totalmente absorbida por el concepto. El concepto, por su parte, está determinado: es a la vez histórico e intencional; es el móvil que hace proferir el mito” (Barthes, Mitologias)

En esta unión que se ha dado entre dos sistemas, entonces existen dos significados, significantes y signos, pero existe un solo concepto. Es aquel por el cual el mito nace. Este concepto es lo que es determinado mientras el resto de los elementos han perdido determinación, el concepto mantiene el sentido de la unión de sistemas en el mito, sería el aceite entre el pigmento y la materia para poder adherirse al lienzo. No importaría este caso la cantidad de pigmento adherida a la materia y la cantidad de materia en el lienzo, siempre estaría el aceite allí para que la función entre pigmento, materia y lienzo se dé. El concepto como excusa y agenciamiento. Como la descomposición de la luz en un arco iris a través del agua, se puede dar en una gota así como en el cielo. En ese sentido el concepto no podría ser ni enunciado porque se desenmascararía el mismo mito ni ocultarse pues parecería evidente su intención, Barthes señala que la opción con la cual se cuenta es naturalizar al mito. Naturalizándolo se logra volver al poder ambiguo, teniendo en cuenta que la naturaleza es ajena a la lengua que al mito contiene. Hay otro movimiento también que es el de mito artificial o contramito y es aquel que se establece sobre el signo del metalenguaje, de la segunda estructura del mito. Y lleva la intención de debilitar al existente.

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